Esto es una reflexión sobre un lugar en el que iba a estar 3 meses y terminé 13. Un lugar del que me costó irme, aunque hice bien en hacerlo. Y al que voy a volver, porque me da la gana.

¿Por qué Byron Bay? me preguntaba hoy. No lo sé, la verdad. No sabría explicarlo. Voy a intentarlo.

Pero avsio… puede ser que a ti no te guste. O que yo exagere. Me dirás que hay en este mundo otros lugares más interesantes o más hermosos. Y lo sé.. Porque no es el mejor lugar del mundo. Ni es perfecto.

Lo único que sé es que, si te dejas, te embriaga. Como cuando te enamoras de alguien e ignoras sus defectos. Lo hace poco a poco, día tras día.

El sol que ilumina la bahía produce magia a primera y última hora del día, pero creo que es su conexión constante con el océano lo que sana por dentro.

Es por sus colores. Azul y rosa. Blanco y amarillo. Verde, muy verde, justo detrás de ti, entre las colinas onduladas.

Es por la música que te espera en cada esquina. Las olas, las olas, oh las olas!. La luz, el brillo del agua y las siluetas durante una sesión de surf al atardecer. Las casas rodantes y sus habitantes, los mercados de comida, las fiestas locas, los gorros de lana, las ballenas, los delfines, los tambores que resuenan, los pies descalzos, los cafés, las Stone Wood o las falafel balls de la esquina.

Es por el amanecer desde Sunrise o Tallow, el atardecer desde El Wreck, la belleza del Cosy Corner, la calma de una mañana en el Tree Tea Lake, el agua turquesa de The Pass, el camino a la playa desde el aparcamiento de Broken Head, las vistas panorámicas desde el faro o el tanque de agua.

Son los planes sencillos, a la vuelta de la esquina. Ver cómo el sol cae, cada día. Quedar para hacer surf, siempre que puedas o el cuerpo te lo permita. Comer pizza, italiana, los martes. Esperar a la luna llena, cada mes. Pasear, tomar una cerveza, hacer yoga o meditacion. Visitar Lennox Head, Bangallow, Brunswick Head, Mullumbimby o Cabarita, cuando necesites explorar más belleza.

En definitiva, no tengo ni idea por qué Byron, pero su energía despertó mi lado más instintivo, salvaje y compasivo. Me hizo sentirme bella y fuerte. Conocí personas maravillosas, almas inquietas en busca de respuestas. Me enamoré, dos veces, para ser exactos, una de golpe y otra sin darme cuenta. Viví en una casa hermosa, con unos compañeros de piso que ya son mi familia, y me mudé a mi furgoneta para sentirme igual de libre y ligera que cuando era niña. Viviendo un sueño, despierta.

Mis favoritos en Byron Bay

Mis favoritos en los alrededores de Byron Bay